En lo que se puede convertir una clase de Infancia, salud y alimentación…
Esta mañana, es esa asignatura, para explicarnos el profesor el concepto de “concepto”, ha empezado a hablar del vidrio, que qué se puede fabricar con él, y muchas cosas más, y hemos acabado hablando de lo siguiente:
¿Sabéis qué se hace con el vidrio reciclado, o mejor dicho, que reciclamos, o mejor dicho aún, que llevamos al contenedor iglú?
¿Por qué en las libretas pone “100% papel reciclado” y se venden paquetes de papel blanco o de papel reciclado y en las botellas no pone “vidrio reciclado”?
La cosa es sencilla:
El papel, para escribir día a día, no se necesita que sea de una calidad determinada, por lo que el papel reciclado (mezcla de todo el papel y cartón que llevamos al contenedor azul) puede venderse como tal. Si necesitamos una calidad determinada para algo especial, pues se compra el papel en cuestión y ya está.
El vidrio, a diferencia del papel, para cada ocasión necesita su calidad y sus características. Para las bebidas o productos que no les puede dar la luz, se hacen botellas de colores oscuros, para el agua, que interesa que se vea que es transparente, se hacen botellas de ese color, y cada una debe tener su calidad. ¿Puede, entonces, usarse el vidrio reciclado (o el que nosotros llevamos al contenedor y ROMPEMOS)? NO, porque de ser así, la mezcla de distintas calidades de vidrio daría un vidrio de calidad muy baja, y no interesa.
¿Se usa realmente el vidrio de los contenedores para hacer botellas? NO
¿Para qué existen REALMENTE los contenedores iglú? Bueno, la respuesta es: el vidrio ocupa muchísimo sitio en la basura, y por extensión en los basureros, con lo cual se llenan antes que si se pone el vidrio en otro sitio, creando un problema. Además, el vidrio pesa mucho y los camiones se llenarían pronto de peso inútil. Por eso, el vidrio solo tiene “otro espacio”
¿Por qué no se pone en las botellas “vidrio reciclado”? Primero, porque TODAS las botellas tienen un 10% de vidrio reciclado, no por cuestión ecológica (o tal vez sí, si lo miramos detenidamente), sino por cuestión de ahorro de dinero. Al mezclar la materia prima con la que se fabrica el vidrio con un 10% de vidrio reciclado, la mezcla funde mucho antes y no se gasta tanta energía. Pero al pasar de ese 10%, ya no funde antes ni más rápido. Ahora, es ese vidrio el que NOSOTROS llevamos al contenedor? NO. Volvemos a lo anterior, la mezcla de calidades daría una calidad inferior a la que buscan los fabricantes. Ese vidrio proviene de las botellas que a ellos se les rompen o les salen defectuosas, pero no del que nosotros separamos en casa y llevamos al contenedor.
Entonces, ¿para qué seguir llevando las botellas al contenedor? A ver, es cierto que ese vidrio se reutiliza para fabricar fibra de vidrio y usarla en combinación con otros materiales, pero habría una forma mucho mejor de reutilizar ese vidrio.
¿Cuál? Bueno, como con todo, se puede empezar en casa. Con los botes de cristal,… se pueden guardar en casa. Aún son muchas las casas donde aún se prepara caldo, y tomate casero, y recetas que necesitan grandes cantidades de aceite u otros líquidos (las conservas, las frutas en almibar caseras,...) ¿qué mejor que envases de vidrio para conservarlos? Con las botellas de cristal… hay grandes diseñadores que las decoran a su gusto y otros no tan grandes que les gustan las manualidades. ¿Y las botellas más grandes? Seguro que conocemos a alguien que haga licores caseros o vino de nueces, ¿por qué no dárselas a ellos? Y si no tenemos esa suerte,… ¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué si es tan bueno y necesario reciclar el vidrio, en los bares sacan a la calle cajas y cajas con botellas de refresco o cerveza? Pues sencillamente, porque los mismos distribuidores las recogen de nuevo y las limpian y reutilizan. Si es posible rellenar una botella ¿para qué fabricar nuevas?
A lo que quiero llegar es: ¿Qué pasaría si en vez de separar solo el papel del plástico, del vidrio,… separásemos las botellas (por ejemplo las de cerveza) por marcas y las lleváramos al bar más cercano para que el distribuidor las devolviera a sus lugares de origen? Al principio tal vez no notáramos la diferencia, y alguno de los propietarios de los bares nos mirarían con cara rara, pero a la larga se acostumbrarían y todas las botellas volverían a su lugar de origen, con lo que no haría falta fabricar botellas desde cero, y se ahorraría mucha más energía de la que se está ahorrando ahora.
Esto ahora solo es una reflexión que ha surgido de una clase, pero ¿Quién sabe si en un futuro…?
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