domingo, 22 de enero de 2012

Dare to dream

Frase sin duda acuñada ya por el grupo One Direction, pero que a mí lleva acompañándome cerca de 8 años, también gracias a Mr. Simon Phillip Cowell

Dare to dream... atrévete a soñar...

Hace 8 años, cuando mi vida no pasaba por su mejor momento, me atreví a soñar. Me atreví a soñar que encontraría mi lugar en el mundo, amigos con quienes compartir mi vida, mi día a día y mis pasiones y tal vez alguien con quien compartir mi vida como... algo más.


Me atreví a soñar que encontraría mi lugar en el mundo, y lo encontré. Lo encontré gracias a Simon Cowell, quien tuvo la genial idea de reunir a 4 personas tan dispares como sus culturas, países y vidas hasta la fecha, pero que les unía una misma pasión: La música. Ya fuera el pop, los musicales, la zarzuela o la ópera, sin duda alguna, la idea de mezclarlos fue más que buena, pues de ese modo consiguió unir a personas que de otro modo no se conocerían, esas chicas más conocidas como übers, sirens, divas o cuties… reuniendo en un mismo corazón, el de una siren empedernida, a una diva y una über. Mi lugar en el mundo era ese: Al lado de mis adoradas María (diva) e Iria (über).

Pero eso llegó mucho más tarde, y durante unos años más, seguí dando tumbos y más tumbos, sin saber cuál sería mi lugar ni mi meta principal, pero atreviéndome a soñar que los encontraría, y lo más importante, los alcanzaría.

Pero Simon Cowell volvió a hacer su aparición triunfal, volví a recordar a esas 4 personas que me habían llenado de fuerza para seguir soñando aunque todo parezca estar en tu contra y gracias a internet, conocí a la que puedo decir que poco a poco se convirtió en mi primera mejor amiga, mi diva, mi ilicitana loca, mi genial escritora, aunque ella diga que no, mi tocaya con apellido mundivalmente conocido.

Más tarde, en verano de 2008, apenas unos días antes de la boda de uno de mis ídolos, se cruzó en mi vida una persona que hizo que, después de abandonar (de nuevo) mi búsqueda y de olvidar ese lema que me acompañaba “atrévete a soñar y a cumplir tus sueños”, volviera a retomarla con más fuerza que nunca, y creyera en mí misma como nunca antes lo había hecho. Su fuerza, su ánimo, su forma de ser y sobre todo la forma en que luchaba contra viento y marea por su familia y por sus sueños, me hicieron ver que no podía abandonar, que no podía tirar la toalla, que debía seguir atreviéndome a soñar. Ahora esa persona se va alejando poco a poco de mi vida, pero no así la huella que dejó su fuerza y determinación.

Un año después, tras “perder” un año de mi vida, académicamente hablando, por fín llegué a la Universidad. Me había atrevido a soñar con ello y lo había conseguido. María seguía ahí, “él” seguía ahí… pero necesitaba alguien con quien compartir mi día a día. Me atreví a soñar que lo encontraría, y así fue. De nuevo, Simon hizo su magia y tras ese “¿tú también eres diva?” las experiencias, clases juntas, excursiones, risas,… se sucedieron. Iria Segarra Oliveros había entrado como un huracán en mi vida, acompañada de otra alicantina loca, en este caso una alfaçina, mi gran escritora, mi Ainhoa, borrando de un plumazo todo lo negro de mi vida y dándome la bienvenida a sus casas, sus familias y sus corazones. Ahora no estamos día a día juntas físicamente, pero sé que siempre lo estaremos de corazón.

Este año que ha pasado… bueno, fue algo extraño. Aprobé 1º de Magisterio, empecé 2º… una de mis pasiones, la música, comenzó a perder algo de fuerza debido a una desilusión tras otra. Suspendí el examen de acceso a Grado Medio (el cual fue el peor momento de mi vida, con diferencia) y ese mismo día me hizo cogerle miedo a una gran persona y gran músico. Pero otro gran músico llegó, para llenar el hueco que “él” estaba dejando. Me hizo romper muchos de mis principios, pero también darme cuenta de que eras unos principios absurdos, pues ni la edad, ni la procedencia, ni siquiera donde tenga su corazón tiene por qué ser un impedimento para que una gran amistad surja y se forje en pocos meses.

Me atreví a soñar que encontraría mi lugar en el mundo, y sin lugar a dudas lo he encontrado, haciendo realidad mi sueño. La música, los niños y los idiomas son mi mundo, pero ese mundo no estaría completo sin vosotros. Carlos, María, Iria, Ainhoa,… incluso “tú”… sin vosotros, mi vida no tendría sentido.
Y por último, cronológicamente hablando, pero no por ello menos importante, me atreví a soñar que le perdería el miedo a ese primer gran músico... y lo conseguí, convirtiéndose el de ayer en uno de los mejores conciertos de mi vida, pues el miedo lo he perdido, pero no así el afán por mejorar día a día, para que, entre otras razones, vea que ese exámen solo fue un mal día y pueda volver a hablarle de tú a tú y a no huir cuando lo tengo cerca.
Por eso y por muchas cosas más... Siempre lo diré...

DARE TO DREAM AND FOLLOW YOUR DREAMS

No hay comentarios:

Publicar un comentario